El celular ¿nos acerca o nos aleja? (Parte 1)

18/04/2018

Los celulares y smartphones , y en general los Dispositivos Móviles de Comunicación (DMC), ¿afectan la calidad de nuestras relaciones personales?

 

Los resultados de algunos estudios y artículos científicos de naturaleza psicológica sobre los DMC y en particular sobre los celulares, sostienen que los mismos tienden a ser considerados como una “Fuente de Entretenimiento y medio de socialización” (#1) , o como una “Vía válida para sentirse cerca de los familiares, expresar afecto a los demás y ponerse a disposición de otros” (#2).

 

Estos dos enunciados, sin embargo , no abordan el tema de lo que sucede cuando - a pesar de que la gente considera a los DMC como un medio de acercamiento personal – estos aparatos afectan el contexto relacional.

 

Otras encuestas revelan asimismo que los DMC proporcionan una continua sensación de “conexión” a un mundo social más amplio, sensación que perdura a pesar de que el DMC esté en “modo silencioso”. Los DMC parecen ejercer esa poderosa influencia, porque “Las personas los asocian con redes sociales de amplio alcance” (#3)

 

Más aun, la presencia de un DMC podría – y de hecho , sucede - orientar a un individuo a pensar sobre otras personas y/o eventos por fuera de su entorno social inmediato. Haciendo esto, decrece su atención hacia alguna experiencia personal en tiempo presente ya sea que le esté ocurriendo a él o a alguien en su alrededor y como consecuencia , el individuo se enfoca en una multitud de otras preocupaciones, aspectos e intereses.

 

Un estudio llevado a cabo en el año 2012 (#4) arrojó resultados aun más categóricos :

 

  • La mera presencia de un DMC puede interferir con la construcción de una relación humana

  • El DMC parece inhibir el desarrollo de un acercamiento personal y confianza en el interlocutor, mientras que reduce el grado de empatía y entendimiento y compresión con ese mismo interlocutor.

  • Un descubrimiento peculiar parece estar dado por el hecho de que estos efectos ocurrirían por fuera del conocimiento consciente del individuo.

“El Efecto iPhone”

 

Según el Urban Dictionary (#5), el “Efecto iPhone” se define como lo siguiente:

 

“Tan pronto como una persona en el grupo ponga a la vista su iPhone, el resto lo seguirá gradualmente, terminando a la postre con toda conversación y todo contacto visual en el grupo”.

 

No es una novedad si sostengo que , conforme las ciudades y pueblos de antaño fueron convirtiéndose progresivamente en grandes centros urbanos y megaurbes, la población urbana comenzó a evidenciar comportamientos restrictivos en cuanto a su involucramiento moral o social frente a determinadas situaciones.

 

Para poder adaptarse a las condiciones de urbanidad superpoblada, el individuo trataba de conservar su “Energía Psíquica” (#6) desarrollando mecanismos adaptativos , como ser , asignar un menor tiempo para cada estímulo del exterior ignorando aquellos que según su criterio eran de baja prioridad y filtrándolos, de modo que sólo algunas formas superficiales de relacionamiento social con otros fueran posibles. En décadas pasadas se concluyó que este “aislacionismo” del individuo respondía a las consecuencias derivadas de una vida urbana profusa y superpoblada, algo así como un “atiborramiento urbano” (#7).

 

Pero en el tiempo que ha pasado desde esta concepción inicial hasta ahora, el mundo ha venido transitando cambios transformacionales y fundamentales. En las grandes urbes del siglo XXI, existen oportunidades sin precedentes para acceder a información y comunicación a través de los DMC, que a su vez imponen nuevas “penurias” neurológicas, psicológicas, conductuales y de salud a la gente.

 

Y este “atiborramiento urbano” mencionado hace décadas como causante del aislacionismo individual en las grandes ciudades, se podría denominar en estos tiempos “Cyber-sobrecarga”.

 

Pero la Cyber-sobrecarga, a diferencia del “atiborramiento urbano” , se origina no principalmente en estímulos físicos externos o de entorno individual, sino en transacciones de comunicación e información, provenientes de tecnologías vinculadas a redes, como los smartphones, laptops y tablets, es decir, los DMC. Una resultante directa es la sensación de abrumamiento por la cantidad de estímulos informáticos que un individuo promedio está obligado a procesar por día, sientiéndose inevitablemente obligado a vivir y trabajar en modo “Multitasking” , o Multitarea, con consecuencias directas para su vida relacional, ya sea familiar o laboral.

 

Como vamos advirtiendo, los DMC sí impactan en la calidad de nuestras relaciones personales…

 

En una próxima entrega seguiremos analizando esta afirmación , mediante el abordaje de las implicancias cognitivas de atención dispersa y “Multitasking” , así como las implicancias socio-culturales de este fenómeno.

Fuentes consultadas y citadas :

 

#1 - O´Keefe & Sulanowski, 1995

#2 - Leung & Wei, 2000

#3 - Srivastava, 2005

#4 – Can you connect with me now? A.Przybylski, N.Weinstein, 2012

#5 - https://www.urbandictionary.com/define.php?term=iphone+effect

#6 – Simmel, 1950

#7 – Milgram, 1970


 

 

 

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